Crítica: Green Book

Crítica: Green Book

Desde su nominación y galardón en los premios Óscar, la película Green Book no ha dejado de estar presente en millones de debates cinematográficos, y es que la historia donde se narra la relación amistosa entre dos personas que son completamente opuestas, ha marcado un antes y un después entre los espectadores que ya han tenido el privilegio de verla.

Con la dirección de Peter Farrelly y el elenco actoral de Viggo Mortensen, Mahershala Ali, Linda Cardellini, Sebastian Maniscalco, Dimiter D. Marinov y P.J. Byrne, se ha logrado concatenar una excelente histora de 130 minutos de duración, donde el tema del racismo queda abolido por completo anta la humidad y el amor de las relaciones personales.

Ahora, no sólo la trama tiene su lógica de ser, el nombre de  la película también resulta fascinante, ya que Green Book resultaba ser una antigua guía que se utilizaba para conocer qué lugares estaban aptos para disfrutar de unas vacaciones en los Estados Unidos.

Cabe destacar que este manual era únicamente usado por conductores blancos, ya que la información que encontrasen los acercaba a lugares, hoteles y distracciones donde no aceptaban a personas de color, es decir, de piel negra. Al mismo tiempo, servía para que las personas afroamericanas evitaran frecuentar dichos lugares, pues no serían muy bien recibidos, ni por los dueños ni por lo clientes. Así que este detalle, aunque obvio, resulta ser fascinante en cuanto a la producción se refiere.

La trama se desarrolla en los Estados Unidos de 1962, donde el aspecto racial y las diferencias culturales y sociales, eran sumamente delicadas, incómodas y hasta desesperantes. Por lo que un viaje determina el desenlace de la historia con una amista sin fronteras. Aunque algunos críticos del cine no han quedado completamente maravillados, otros afirman que Green Book resulta ser una cinta muy completa y que deja satisfecho al espectador con un final preciso.

Los personajes fueron bien identificados en todos los aspectos, donde Frank Anthony Vallelonga, es un asesino italiano del Bronx y Don Shirley es un intérprete y compositor negro de música clásica y jazz, pero con lo gran diferencia que resulta ser más distinguido y culto que su compañero; lo que deja un sensible mensaje entre líneas, sin caer en rechazo racial.

Todo comienza porque Shirley, el hombre de color, necesita de un guardaespaldas y conductor que lo traslade a su departamento en Nueva York, y es allí donde Vallelonga con su piel blanca, se convierte en una especia de ángel guardián. De principio a fin se puede disfrutar de diálogos muy bien elaborados y con mucho sentido, algunas metáforas y moralejas que inspiran a más de uno, pero sin abrumar el largometraje en una ventana motivacional. Por todo esto, las críticas han sido más que positivas en cuanto a la elaboración del guión.

Sin embargo, como nada es perfecto, muchos consideran que Green Book no logra impactar completamente por el orden de sus expectativas, en el sentido de que tocar temas como la discriminación racial o la amistad, es un éxito garantizado sin mucho esfuerzo. Así que, puede disfrutarse con una total calma y no sentir que te estás perdiendo de lo mejor del mundo. 


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